La palabra significa “MOVIMIENTO que REGENERA la VIDA”.
Es el movimiento del sistema nervioso autónomo. El Katsugen está basado en el movimiento involuntario y nos lleva a suspender momentáneamente el movimiento voluntario. No se busca nada conscientemente; se practica sin técnica, sin objetivos.
El Katsugen se basa en la capacidad que tiene nuestro organismo de autorregularse espontáneamente frente a los bloqueos físicos, emocionales y mentales de todo tipo.
El movimiento no se ejecuta, sino que surge en respuesta a las necesidades de nuestro organismo. Mantenemos la mente en calma, dejando pasar los pensamientos que nos vengan y observamos el movimiento del cuerpo sin juicio ni propósito.
Permitimos al cuerpo expresarse como desee, con bostezos, lágrimas...
Aprendemos a inducir el movimiento involuntario para flexibilizar y sensibilizar nuestro cuerpo-mente. Se trata de llegar a un estado de no-acción a través de la respiración y dejar que el cuerpo se exprese.
Yuki es “comunicación de energía”. A través de las manos desbloqueamos las zonas de tensión acumulada, llevando energía allí donde hace falta. Cualquiera puede empezar a practicarlo sin preparación previa, aunque las manos tienen que sensibilizarse para poder sentir la energía.
Puedes hacerte Yuki a ti mismo o a otras personas.
Para practicar pondremos la mente en blanco, sin ninguna intención, solamente observando y respirando a través de nuestras manos… y ellas sentirán lo que ocurre y se posarán donde se necesite una afluencia de ki o donde haya un bloqueo energético.